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viernes, 6 de marzo de 2015

"Content Marketing"


Aquellos que sepan lanzar mensajes diferenciados y desplegar una coherente estrategia de “Content Marketing" -Marketing de Contenidos- en el mundo del vino tendrán mucho terreno ganado. De lo que hoy se trata es de obtener “engagement” o, lo que es lo mismo, conseguir enganchar a nuestro público objetivo y lograr el mayor grado de afinidad posible.

Si uno de nuestros mensajes clave pivota sobre el medioambiente, tendremos que ser especialmente sensibles a todo tipo de mensajes sobre la Naturaleza y plasmarlo en nuestras redes sociales, en nuestro blog y en nuestra newsletter. Es más, algunas bodegas incluso han apostado por fomentar la ornitología, con diseños de vinos con nombres de aves e incluso acogen visitas especializadas de ornitólogos, porque la bodega está en un enclave natural migratorio o cualquier otra cuestión con la que ser un referente y enarbolar una determinada manera.

Lejos están los tiempos en que todo se reducía a un encuentro anual con los medios de comunicación para hacer balance de los datos económicos o de las nuevas añadas; o el uso indiscriminado como herramienta de las notas de prensa, porque por si solas no sirven para nada. Creen algo novedoso, envuélvanlo en un halo de exclusividad o de originalidad y entonces sí serán efectivos. De lo contrario no serán más que una más de las más de 6.000 bodegas y 20.000 marcas que pugnan en los mercados y que gráficamente casi se despliegan en los lineales como un desfile militar interminable de etiquetas, donde parece que asistimos más a la “Pascua Militar” que a la presentación de vinos muy diferentes entre si.

Consigan recabar los datos y los temas más acordes con nuestra estrategia de imagen y comunicación global y hablen no sólo de ustedes. Conviértanse en una fuente de información afín para vuestro público objetivo a aquel al que aspiran con embelesar. Como decía antes, de nada sirve lanzar una nota de prensa o una citación con los medios para tratar aspectos puramente comerciales, porque no pueden no provocar el efecto deseado y porque “no somos noticia en si”, como se piensan muchos bodegueros, a los que les presentas un Plan de Medios con una determinada inversión y casi se creen que los soportes tendrían incluso que pagarles a ellos.

Inviertan tiempo y dinero en redactar “newsletter” y, sobre todo, elaboren historias que hablen de nuestros vinos o de nuestra historia como bodega y traten de adecuarlo a las diferentes necesidades de cada mercado en concreto. Hagan “story-telling” y narren historias tan pequeñas o grandes como pensemos que es mejor para nuestros intereses. O creen personajes mitológicos o inventados que moren por sus viñas y que cuiden de sus uvas hasta que llegue la Diosa recolección. Qué se yo…

Y no dejen de lado el tirón que están teniendo los “blogueros”. Trátenlos como los nuevos periodistas, aquellos a los que, en ocasiones, tan sólo se les hace partícipe de un determinado acto, porque los organizadores entienden que sólo deben informar de parte del mismo y no participar de lleno. Se da la paradoja de que, como he contado en diferentes ocasiones, los bodegueros no son capaces ni de entregar alguna botella de regalo a los periodistas que les visitan, a pesar de que no escatimen esfuerzos durante la visita.

Ni tanto, ni tan calvo. La crisis nos ha puesto a todos en nuestro sitio, pero no hasta de perder los principios básicos. Y vuelvo al Marketing de Contenidos, porque se hace necesario apoyar que tenemos vinos auténticos, que representan fielmente -o no, porque se utilizan variedades experimentales propias de otros lares- a nuestro territorio o que realmente son novedosos por alguna cuestión. 

Sólo así lograremos crear ese valor añadido y esa diferenciación tan necesaria en un mercado tan atomizado como el del vino. Eso, o llevar mucho tiempo deambulando por ese concepto abstracto que es el mercado o gastarse una pasta en publicidad, algo que, desgraciadamente, sólo está al alcance de una cincuentena de bodegas a nivel nacional de manera considerable.


Lo otro, optar por políticas que mejoren la experiencia del usuario en nuestras comunicaciones y en nuestra web, generar contenidos en nuestro blog y en nuestra newsletter y rebotarlo todo convenientemente en nuestra comunidad digital sí que está al alcance de nuestra mano. Mar-ke-ting de Con-te-ni-dos… Repitan conmigo…






 "La comunicación es nuestro principal objetivo y sin vosotros no tendría sentido, gracias"








IN VINO VERITAS, LONGAE VITAE!)

martes, 28 de octubre de 2014

"Los 'escribidores' del vino"


La irrupción de numerosos blogs de vinos y el hecho de que muchos amantes y/o expertos del vino tengan que escribir artículos con asiduidad en medios de comunicación especializados hacen que nos replanteemos los términos con los que nombrar a estos profesionales. Algunos de los más honestos, que creen que los términos “escritor” o “periodista” no pueden utilizarse tan alegremente, se autodenominan “escribidores del vino”. 

La primera vez que escuché este “palabro” pensé que no estaría contemplado en el diccionario, aunque, según la primera acepción de esta palabra en la RAE, un “escribidor” es un “mal escritor”, lo que lleva implícito un sincero perdón inicial por tener que adentrarse en un mundo, el de la comunicación escrita, que no dominan.

Desde luego, saber de algo, no nos asegura que, profesionalmente, podamos extrapolar todos esos conocimientos a la escritura. En mi opinión, hay demasiada poca humildad y los errores en los que caen estos “pseudo-expertos” coinciden con las principales premisas del Periodismo: claridad, concreción, capacidad de síntesis y delimitación de lo que es información y opinión.

He leído artículos en medios especializados de más de cuatro folios de texto narrando una interminable cata, sin caer en la cuenta de que nos sobran dos terceras partes del texto, aunque soy menos partidario aún de que se partan las interminables parrafadas en varias entregas, porque otra de las reglas no escritas de la profesión está en contar todo lo más importante en un solo texto. 

Claro que la Comunicación 3.0. nos convierte a todos los que tenemos un ordenador en prescriptores con derecho a hacer los comentarios que creamos oportunos, en una democratización de opiniones y contenidos sin precedentes. Si a eso le sumamos la vida de marajás de algunos profesionales en numerosos viajes enoturísticos únicos, nos puede hacer perder el norte de lo que no somos y creer que estamos a la altura del poeta más depurado, con una copa de vino, en un paraje de viñas. Al fin y al cabo, un buen Responsable de Comunicación en su ficha de periodistas, bloggers e “influencers” hace anotaciones y hace sentir como un divo/a a los que se creen de esta condición.

Hoy en día todos somos prescriptores...

Otra cosa bien distinta son los blogs personales, donde no se engaña a nadie, porque seguimos a los personajes que queremos y ahí el estilo, como no podía ser de otra manera cuando el sujeto no es un profesional de la Comunicación, es totalmente libre.

Como decía antes, se puede saber mucho de un tema en concreto, pero patinar a la hora de darle forma en un texto periodístico o de estructurar los hechos objetivos que nos ayuden en nuestros juicios de valor en una argumentación. Lo que es más grave aún es que bodegas importantes o medios especializados prefieran potenciar su “marketing content” o Marketing de Contenidos con figuras del sector más o menos conocidas, pero que no transmiten o comunican bien.

Mucho más adecuado sería que utilizaran los servicios de un periodista en la sombra, que les ayudara a la hora de canalizar sus ideas y plasmarlas en artículos periodísticos claros, concisos y con una buena argumentación. Lo que siempre se ha llamado hacer el trabajo de “negro”. Claro que en muchos casos, incluso se hurta de esta posibilidad a los buenísimos profesionales que hay en el sector del vino en materia de Comunicación.

En el seno de la Asociación de Escritores y Periodistas del Vino (AEPEV), en su última reunión, se optó por articular un decálogo interno con el que autorregular a sus más de cien componentes, a pesar de que esta misma institución integra diferentes tipos de profesionales, teniendo en cuenta si tienen formación académica universitaria de Ciencias de la Información, o no.


Hay que caer en la cuenta de que un mal comentario en un medio de comunicación puede cargarse la actividad de una bodega y de todos los que trabajan en ella, algo por lo que hay que hacer un ejercicio de responsabilidad sombre lo que escribimos, máxime cuando la independencia de muchos blogs no es plena y cuando los responsables de Comunicación de las bodegas creen, en último término, que todas las opiniones se pueden comprar, algo que no es del todo cierto y con lo que se pueden estrellar estrepitosamente. Por esto mismo, muchos prescriptores optan por no hablar de un vino, antes que hablar mal de él, con el convencimiento de que “el mayor desprecio es el no aprecio”.



"La comunicación es nuestro principal objetivo y sin vosotros no tendría sentido, gracias"




IN VINO VERITAS, LONGAE VITAE!))