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sábado, 22 de noviembre de 2014

¿Tenemos personalidad como Bodega en Medios Sociales?


Cómo es posible que nuestra bodega cumpla años en Facebook como una persona o que no esté en Linkedin como empresa? Aunque si esto es común en redes sociales, más lo son las presencias planas de infinitud de marcas de vino y bodegas donde apenas se personalizan los contenidos, más allá de imágenes preciosas de paisajes de viñedos o de estampas idílicas. Eso sí, en ocasiones, encontramos textos genéricos sobre la vida o las bondades del vino.

Y mucho de lo anterior puede venir dado de los mensajes clóricos vertidos desde diferentes agencias con los que nutren a sus clientes casi de forma indiscriminada y genérica. De esta forma, sirven para uno y otro cliente, aunque a veces no veamos menciones explícitas a las bodegas y a las marcas. Y seguramente no sea bueno torpedear con mensajes exclusivamente publicitarios, pero podría guardarse un equilibrio entre contenidos que llamen la atención y puedan ser compartidos incluso de forma viral y entre hablar de lo que nos define como marca o como bodega. De otra forma no sobresaldremos entre las más de 6.000 bodegas y 20.000 referencias de vino que conviven en nuestro país.

Claro que también hay firmas que lo están haciendo muy bien y que dejan hacer a verdaderos expertos, como Álvaro Cerrada de “yalocatoyo”, entre otros, quienes toman el mando de los contenidos o se encargan de formar convenientemente a los responsables de medios sociales de las bodegas. Y es que este cometido, en el que todos se juegan mucho, no es algo que “encasquetarle” a tal o cual trabajador, simplemente porque se le da bien chatear en internet. No se trata de abrir cuentas en Facebook como una “persona” que cumple años el 1 de enero de un determinado año y a la que, como máquinas, felicitamos religiosamente simplemente por el hecho de que el ordenador nos lo recuerda.

¿De verdad lo estamos haciendo bien en Social Media?

Pero es que, además, hay que conocer los registros con los que comunicarse, el lenguaje más apropiado y las peculiaridades de cada red social y no quedarnos sólo ahí, porque el fenómeno de las redes sociales crece y crece y lo que hoy es tendencia puede quedarse obsoleto en sólo unos meses. En esta era en la que todos los potenciales consumidores son también prescriptores hay que responder de manera rápida a muchas cuestiones que se plantean en redes sociales y es necesario tener un protocolo de actuación ante situaciones de crisis y atajar diferentes problemas que puedan surgir, porque casi es mejor no estar que hacerlo de forma impersonal y poco eficiente.

Tengo entre mis contactos a diferentes denominaciones de origen y en alguna de ellas es dificilísimo ver menciones explícitas a los lugares que representa y más de una vez he respondido conminándoles a que nos animaran a disfrutar con tal o cual vino de forma expresa, en el convencimiento de que tenemos grandes vinos en toda nuestra geografía y de que nadie puede sentirse agraviado porque cada uno se considere el mejor. Es como si sintieran vergüenza en sacar pecho. A mi, como directivo, no me serviría ningún trabajador que no estuviera involucrado y no sintiera como suyas las bondades del producto sobre el que trabaja. Como excusa puede servir que los emolumentos de las agencias pueden haberse dividido por tres, cuando ahora incluso se pide un trabajo aun mayor. 

Pero un trabajo mal hecho es malo para todos, porque muchas agencias se limitan muchas a cubrir el expediente con los comentarios que tengan pactados a priori, a pesar de todos los contenidos que se pierden por no estar en el día a día de las bodegas, de sus visitas de clientes, periodos de vendimia, etc.


Es más casi publican los comentarios a las mismas horas, con un intervalo de escasos minutos y a veces hasta con los mismos contenidos tratados con photoshop y, en ocasiones, personalizados con los nombres de las marcas o las bodegas. Cómo va a ser eso lo mismo que buscar la interacción de los clientes, fomentar concursos con gente disfrutando con nuestra marca en los lugares más remotos o transmitiendo los valores, el compromiso y el modo de vida que lleva implícita cada bodega, cada marca de vino que se precie de serlo.





"La comunicación es nuestro principal objetivo y sin vosotros no tendría sentido, gracias"




IN VINO VERITAS, LONGAE VITAE!))

miércoles, 8 de octubre de 2014

"Vinoro, el glamour del Ritz"

El Salón VINORO, que organiza la empresa “Alamesa”, especialmente conocida por sus populares “vinoquedadas”, es ya un ejemplo de evento totalmente consolidado. Organizado con la premisa de mostrar a los asistentes vinos premiados con medallas de oro en diferentes certámenes, desde un primer momento ha tenido clara su vocación solidaria y parte de sus esfuerzos se centran en recaudar fondos para la ONG “Mensajeros para la Paz”, gracias a que las bodegas y el conjunto de empresas agroalimentarias que participan donan el 25 por ciento del producto con el que concurren a este evento.

Este año algunos tuvimos la oportunidad de casi rozarnos en el Hotel Ritz con el actor Alec Baldwin, dado que coincidió la celebración del Salón con la “premiere” de Torrente 5 e incluso creo que, de no haber ido acompañado de su hija pequeña, se habría tomado un vino, que por algo los americanos nos meten el vino hasta en la sopa en casi todas sus películas.

José Luis Martínez Díaz

En total, se dieron cita en esta edición una veintena de bodegas y media decena de empresas de alimentación, especialmente de quesos e ibéricos, aunque también de carnes e incluso de ginebras y tónicas especiales, en un interesante guiño por las modas.

María Burgoa Cobreros - Álvaro Cerrada - José Luis Martínez Díaz


Lo mejor, sin duda, es mantener el contacto con muchos amigos del sector y poder compartir experiencias con la profe María Isabel Mijares, con el anfitrión Ernesto Gallud, Álvaro Cerrada, de “yalocatoyo”, con el bloguero Carlos Schölderle, Virginia de Vinuranto o con profesionales tan gratos como David Lorenzo, enólogo y “alma-máter” de “Ibizkus”, entre otros muchos amigos y bodegueros, en el convencimiento de que hay que seguir dejándose ver, porque, en caso contrario, dejas de existir.

David Lorenzo Alvarez - Carlos Schölderle

Claro que, como en todo, en estos salones también te encuentras al típico comercial que, a regañadientes, ha tenido que ponerse detrás de la mesa de degustación y no deja de hablar por el móvil o, sencillamente, deja desasistido su expositor. Por el contrario, te puedes encontrar con profesionales como María Burgoa, de Barcolobo, o Nerea Matilla, de Pernod Ricard, con las que es un placer tomar un vino y charlar del sector por el amplio conocimiento que atesoran.

En mi caso, dado que no suelen preparar escupideras, agradecí haber ido de Valdepeñas a Madrid en tren, porque pude probar un amplio abanico de vinos bastante buenos y porque, en ocasiones, la mesura se puede dejar a un lado, ¿por qué no?


Con esta forma de beber y disfrutar, del vino y de la compañía de amigos, recordé el primer curso de cata que realicé hace una quincena de años, dentro del Máster de Viticultura, Enología y Márketing del Vino, cuya asignatura de cata impartió Joaquín Gálvez -ahora “Wineman”-. Las explicaciones y, sobre todo, los vinos eran tan buenos que algunos no hicimos eso de “escupe, Guadalupe”. Además, no entendía porqué el docente llevaba aún inmaculada su camisa y cómo era capaz de llegar a través de chuflitos y pequeños silbidos a la escupidera sin derramar nada; mientras que yo no dejaba de mancharme, a pesar de llevar un “cuba-litro” de plástico pegado a la papada. Claro que me he desviado del tema y del “glamour” del Hotel Ritz…



"La comunicación es nuestro principal objetivo y sin vosotros no tendría sentido, gracias"




IN VINO VERITAS, LONGAE VITAE!))